2.4.10

Período de Entreguerras: Paradigmas

En este período la idea de progreso que a lo largo de la Historia Europea se había impuesto como el destino inevitable entra en crisis. La seguridad que el sistema imperial le había dado a las potencias y las ideas de superioridad van a llevar a las potencias a una nueva guerra mundial aún más sangrienta y costosa.Se conoce como período de entreguerras  al periodo comprendido entre el final de la Primera Guerra Mundial y el inicio de la Segunda Guerra Mundial (1919-1939), en el que hubo un cambio radical entre las potencias con la consolidación de regímenes autoritarios, los avances técnológicos. En este período se vive el auge y crisis de la economía capitalista.


En una primera etapa los países capitalistas, como: Estados Unidos de América, vivían un período de gran crecimiento económico, por eso se habla de los Locos o Felices Años Veinte (1920´s).


Las potencias europeas vencedoras de la I Guerra Mundial vivían un período de optimismo gracias al auge económico. No obstante la idea de progreso de una historia de la humanidad en la que el futuro sería mejor empieza a tambalear. La Gran Guerra demostró que el desarrollo científico y tecnológico también podría producir grandes tragedias.

En los países derrotados el resentimiento y la incertidumbre van a llevar al poder a movimientos extremistas. En un contexto de crisis económica y de desprestigio de la política los caudillos y el populismo va a ganar admiradores.

A lo largo del siglo XIX, la Burguesía gana cada vez más importancia en Europa, si bien las monarquías se mantienen estas se ven obligadas a ir compartiendo el poder político y el económico al aliarse con los empresarios. La Burguesía se convierte en un sector social orgulloso de sus logros y confiado en alcanzar cada vez más.


La idea central que da forma a esta visión del mundo, es decir el Parafdigma vigente, era el del Progreso. Augusto Comte, estableció  3 estadios para el progreso en una sociedad:


- Estadio Teológico: El hombre explica su situación y su entorno por medio de una voluntad divina o superior a él, es decir responsabiliza a un Dios por lo que le pasa.

- Estadio Metafísico: El hombre reconoce la existencia de procesos internos que no puede explicar.

- Estadio Científico o Positivo: El hombre  solo confía en lo que observa de su entorno a través de la Ciencia.

Los hombres cultos de las potencias europas durante el período de Entreguerras pensaban que estaban e e tercer estadio. La confianza en que lo observable en el exterior era lo único verdadero era tan fuerte que cuando apareció la Psicología, no todos la aceptaron como ciencia. La Psicología contradecia el pensamiento positivista porque este no creía que eran importantes los procesos internos de las personas.

La Psicología vino a darle un estatus científico a la preocupación por los pensamientos del hombre, su personalidad y sus procesos mentales que hasta entonces eran considerados asuntos metafísicos.

Para que un saber se considerara Ciencia no podían emitirse juicios de valor, se buscaba ser Objetivos. Incluso las Ciencias Sociales, que estudian al hombre en sociedad, creadas a fines del siglo XIX utilizaban el mismo método que las Ciencias Naturales, que era el único considerado como serio.

La idea de que el progreso se alcanzaba compitiendo, se expandió en la Burguesía. Así apareció el Darwinismo Social, que creía que cada persona era “libre” de competir con otra por una determinada actividad en el mercado. En esa competencia triunfaban los que se suponía eran más capaces, de esta forma se le daba iuna explicación aparentemente científica y verdadera a las desigualdades entre los grupos sociales. La idea de superior en la que confiaban las potencias les hacia creer que el hombre blanco europeo era supuestamente mejor que los demás y por eso sometía a las demás etnias.

Al invertir loburgueses en las Ciencias, optaron por favorecer a las que contribuían al desarrollo económico.  La Química y la Física fueron vitales para el desarrollo industrial preelectrónico al explicar cómo se producían procesos prácticos. La Filosofía y la Historia sirvieron para justificar la dominación de Europa sobre el mundo. La idea del progreso se expandió entre todos los científicos e intelectuales.

La religión siguió siendo fuerte en especial entre los sectores populares, y siempre estuvo presente en el dicurso de políticos de derecha o de izquierda. El anticlericalismo, la critica o rechazo a las iglesias, también se hizo presente tanto en el Liberalismo como en el Socialismo, los liberales querían que hubiese Tolerancia Religiosa que se aceptara incluso al Ateísmo;  mientras que los socialistas querían elimiar la religión porque la veían como un mecanismo más de dominio sobre el Pueblo.

El arte también tambíén se vio influenciado por el Positivismo, en la Arquitectura se prefirieron construcciones funcionales y prácticas. En la música aparecen ritmos más alegres y entretenidos aparecen las fiestas juveniles. El mecenazgo presentó nuevos patrocinadores del arte: los burgueses industriales.

Al mismo tiempo, surge una nueva categoría de artista: el bohemio, que es aquel que no recibe patrocinio de nadie. Por su trabajo independiente y móvil fue frecuentemente vinculado al pensamiento anarquista y socialista. La máximas expresiones del progreso también se hacen presentes en el arte mediante el realismo y el naturalismo.


El período de Entreguerras marca entonces la crisis del paradigma del Progreso, la aparición de nuevos paradigmas como el del Psicoanálisis y la creciente expansión de la Incertidumbre.


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